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El procedimiento de determinación de la predisposición a
la agresividad de los perros todavía no ha sido validado
científicamente"
La
Unión Europea no ha legislado sobre razas de perros que
potencialmente pueden ser peligrosos, pero algunos de los
Estados miembros si lo han hecho antes que España, Italia o
Portugal, como fueron Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica.
La
posición de la Federación de Veterinarios Europeos (FVE)
rechaza planteamientos fisiologistas imposibles de
contrastar, ya que "la agresividad es un
comportamiento normal que puede aparecer en cualquier perro
de raza o no". Además la legislación que especifíca
sobre rzas engendra una falsa y peligrosa percepción de que
los animales de razas no incluidas no serán peligrosos. Por
otra parte, esta medida no discrimina a los animales de
estas razas que no tienen predisposición a desarrollar
comportamientos agresivos. Sin olvidar que la experiencia
demuestra que con medidas legislativas no se han reducido
los casos de agresiones. La FVE aboga por que las medidas de
prevención y control de las agresiones caninas se dirijan
de forma individual a los perros y sus dueños.
No
obstante, como al parecer existen evidencias de que el
comportamiento agresivo se hereda, puede haber un componente
genético que permitiría desarrollar el control de los
programas de cría. Pero como el medio en el que vive y
crece el animal también influye en su comportamiento,
realizar de forma general un test al perro, que permita
conocer su predisposición a la agresión, seria un método
adecuado para prevenir accidentes. Dado que el procedimiento
de determinación de la predisposición a la agresividad de
los perros todavía no ha sido validado científicamente, no
es posible aplicarlo a gran escala.
En
consecuencia la FVE recomienda promover la educación y el
entrenamiento de perros y dueños, posponer la adopción de
legislación especifica sobre razas hasta que los análisis
de riesgo estén disponibles, introducir la obligatoriedad
de identificar a los perros de la UE. con un sistema
compatible y poner en marcha programas de investigación
sobre: Comportamiento canino, así como sobre aspectos genéticos,
neurofisiológicos y etológicos; sobre programas de educación
y entrenamiento para perros, los dueños y profesionales
tanto veterinarios como entrenadores.
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